¡Hola, apasionados del Trail running! Hoy quiero compartir algo que ha sido clave en mi evolución como corredor: el autoconocimiento. Cuando empecé en este mundo, cometí muchos errores por no entender bien mis propias capacidades y limitaciones. Con el tiempo, fui aprendiendo a escuchar a mi cuerpo y a conocer mis puntos fuertes y débiles, lo que me permitió entrenar de manera más inteligente.
Mi experiencia con el autoconocimiento en el Trail running
Recuerdo mis primeras carreras de montaña. Salía a correr sin una estrategia clara, guiado solo por la emoción del momento. En algunas ocasiones me iba bien, pero en muchas otras terminaba agotado mucho antes de lo esperado. Fue entonces cuando entendí que necesitaba conocerme mejor como corredor.
Una anécdota que marcó un antes y un después en mi forma de entrenar ocurrió en una carrera la Maratón del Meridiano( El Hierro). En la primera mitad me sentí fuerte y decidí acelerar sin medir bien mi esfuerzo. Para el kilómetro 15, mis piernas estaban completamente vacías y cada paso se volvía un desafío mental. En ese momento, me di cuenta de que no solo era cuestión de físico, sino de estrategia y autoconocimiento. Esa experiencia me llevó a analizar mejor mis entrenamientos y ajustar mi planificación para evitar cometer el mismo error.
Decidí hacer una autoevaluación honesta:
- Estado físico actual: Me di cuenta de que mi resistencia era buena, pero mi fuerza en subida dejaba mucho que desear.
- Historial de lesiones: Un par de molestias en la rodilla me hicieron replantear mi técnica y la necesidad de fortalecer ciertas zonas del cuerpo.
- Objetivos personales: Quería mejorar mis tiempos en carreras de 20 km, pero entendí que primero debía afianzar mi base física.
- Disponibilidad de tiempo: Con trabajo y compromisos personales, tuve que diseñar un plan realista que pudiera cumplir sin agotarme mentalmente.
Cómo fui aplicando este aprendizaje
Con esta información en mano, hice cambios importantes en mi entrenamiento:
- Cuando era principiante, me enfoqué en construir una base sólida, sin apresurarme con entrenamientos exigentes que no podía sostener.
- Cuando ya tenía experiencia, afiné mi planificación para potenciar mis puntos fuertes y corregir mis debilidades, especialmente en tramos técnicos de subida.
- En mis competiciones actuales, analizo cómo me siento en cada carrera y ajusto mi entrenamiento en función de lo que noto en mi rendimiento.
Reto: Autoevaluación Personal
Ahora te propongo un reto. Tómate un momento para reflexionar y responder estas preguntas:
- ¿Cómo está tu resistencia y fuerza actualmente?
- ¿Tienes alguna lesión recurrente que deba ser tomada en cuenta?
- ¿Cuáles son tus objetivos a corto, mediano y largo plazo en el Trail running?
- ¿Cuánto tiempo realista puedes dedicarle a entrenar cada semana?
Anota tus respuestas y compártelas si quieres en los comentarios. Te sorprenderá lo mucho que puedes aprender sobre ti mismo con este ejercicio.
Conclusión
El autoconocimiento fue un antes y un después en mi forma de entrenar. Ahora sé cuándo debo apretar y cuándo es mejor descansar, cómo adaptar mis entrenos según mis sensaciones y qué aspectos necesito seguir mejorando. Antes de obsesionarse con ritmos y desniveles, te invito a que te tomes un momento para conocerte mejor como corredor. En el próximo post, te contaré cómo estructuro mi planificación basándome en este análisis.
¡Nos leemos pronto en la montaña!
Aarón Hernández